Política de incertidumbre ante el Covid-19

Proceso / Benjamín Flores

Proceso.-

Sumida en su parálisis, la economía mexicana se enfrenta a un “territorio desconocido” —como lo llamó el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León— con el contagio del coronavirus, que ya llegó al país. 

La semana pasada la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y el peso tuvieron su peor momento en lo que va del año. El Índice de Precios y Cotizaciones cerró con un desplome semanal de 7.76% con un total de 41 mil 324 puntos, un descenso no visto desde la crisis financiera de 2008.

La divisa nacional se fue en picada con un retroceso acumulado de 5.28%, de forma que el tipo de cambio se acercó a los 20 pesos por dólar en ventanillas bancarias, luego de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador confirmó el primer caso de covid-19. 

“El peso es la moneda más líquida de toda Latinoamérica, funciona como un amortiguador para la economía mexicana y es la que resiente los choques externos como el coronavirus. De alguna manera, el hecho de que el tipo de cambio suba evita que se vea reflejado en la economía real. Si tuviéramos, como en otros años, un régimen cambiario por banda, entonces el Banxico tendría que estar inyectando dólares, lo cual bajaría las reservas y haría más frágil a la economía mexicana”, explica a Proceso Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero del Banco BASE.

Los riesgos

“Si el virus se extiende en Estados Unidos y México, podría llevar a la economía a una recesión”.

El Banxico metió tijera al pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto nacional para el presente año de un rango ubicado entre 0.8% y 1.8% a uno situado entre 0.5% y 1.5%.

HR Ratings redujo su previsión de crecimiento, en gran parte por el efecto del coronavirus. Para 2020, aseguró la firma, la economía no crecerá más de 0.64%.

Vaivenes internacionales

El director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz Gallegos, explica que la incertidumbre y las afectaciones derivadas del coronavirus en China impactarán a varios sectores de la industria manufacturera:

“Dependerá de cuánto se prolongue esta situación. México compra a China cerca de 80 mil millones de dólares, sobre todo insumos intermedios que van a otros procesos de fabricación en industrias tan importantes como la electrónica, la maquinaria, equipo de cómputo o el propio sector automotriz.”

Hasta diciembre de 2019 la actividad industrial cumplió 15 meses consecutivos con retrocesos, de forma que a lo largo de ese año la industria mexicana tuvo una recesión de 1.8%. Mientras que el promedio en los primeros 13 meses de la Cuarta Transformación, el sector secundario de la economía mexicana retrocedió 1.9%, el menor crecimiento desde la época de Vicente Fox, de acuerdo con datos del IDIC.

Propuestas

De la Cruz, quien se desempeña también como presidente de la Comisión de Estudios Económicos de la Confederación de Cámaras Industriales, alerta:

“Sí estamos observando que la mayor debilidad en el crecimiento durante el año pasado fue la industria, cayó 1.8, donde el promedio anual de crecimiento de 2001 a 2018 fue de 0.4%. Ante recesiones que se van a enfrentar a nivel internacional por el tema del coronavirus, pero también por el hecho de que la industria a nivel mundial ya venía desacelerándose, sin una política industrial, sería dejar a la suerte, a los vaivenes internacionales lo que ocurra con la industria nacional”.

“El primer elemento a considerar —dice— es que existe la posibilidad de que los mercados internacionales no nada más se desaceleren, sino que se restrinja el tránsito por este problema de salud; es decir, que sea más difícil comerciar con el exterior”. Original […] Fuente […]

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