El Banco de México vuelve a bajar la tasa de interés ante la incertidumbre económica

Cuartoscuro

El País – Sonia Corona / Jon Martín Cullell.

México ajusta su política monetaria ante un panorama de desaceleración económica. El frenazo ha llevado al Banco de México a anunciar este jueves un recorte a la tasa de interés. El indicador baja 25 puntos y pasa de 7,75% a un 7,50%. Esta es la tercera revisión del dato en cuatro meses después de cinco años sin cambios. La decisión del banco central refleja la preocupación ante la desaceleración global y el estancamiento de la economía mexicana, al borde de la recesión. El ajuste ocurre casi al final del primer año del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando el crecimiento ha sido mínimo y algunos indicadores —como la inversión y el consumo— comienzan a dar señales de debilidad.

Las voces que abogan por una relajación moderada de la postura restrictiva del Banco de México han vuelto a dominar la reunión del banco. Los miembros de la Junta de Gobierno han señalado que existen condiciones de “holgura” para recortar la tasa, sin embargo, entre sus preocupaciones está la incertidumbre sobre la relación comercial entre México y Estados Unidos, ante la demora de la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TMEC) en el Congreso estadounidense, así como las perspectivas crediticias para la calificación del soberano y la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex). “Es necesario reforzar las perspectivas crediticias soberana y de Pemex, así como cumplir las metas fiscales para 2019 y los objetivos del Paquete Económico 2020”, apunta el banco central en un comunicado.

La inflación, el principal mandato del Banco de México, está bajo control. El índice de precios lleva cuatro meses consecutivos de ralentización y algunos actores financieros, como el BBVA, apuntan a que podría quedarse por debajo del 3% anual, un porcentaje que es incluso menor al objetivo del Banco de México. El año pasado clausuró con una inflación anual del 4.83%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). «Hay pocas presiones inflacionarias. Estando el banco en su objetivo, es una razón adicional para relajar la política monetaria», explica Carlos Serrano, economista jefe del BBVA Research.

El PIB apenas incrementó un 0,1% en el tercer trimestre del año y tuvo una caída interanual del 0,4%. La línea cercana a la recesión comienza a observarse en el horizonte. Aunque el presidente mexicano ha desdeñado los datos de crecimiento económico, las perspectivas de diversos organismos internacionales ya alertan sobre el estancamiento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó en octubre su proyección para 2019 hasta el 0,4% y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) lo ha situado en un 0,2%.

Uno de los frentes que el futuro económico de México mantiene abierto precisamente es la incertidumbre sobre la inversión. Esta semana el Bank of America Merrill Lynch (BofA) publicó una encuesta realizada entre inversionistas globales donde el 77% aseguraba que México está muy cerca de perder el grado de inversión ante las agencias de calificación crediticia. Los analistas detallaron que la caída de la inversión —a niveles cercanos a 2009, tras la crisis— se debe a la incertidumbre sobre los planes del Gobierno de López Obrador. “La inseguridad y la situación de Pemex han exacerbado la percepción de riesgo», añade José de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC). El entorno internacional ha puesto énfasis en la calificación de Pemex, dado que la firma estatal es la petrolera más endeudada del mundo. Continuar leyendo […]

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