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Acerca del IDIC

La situación industrial del país refleja un escaso avance en su desempeño; su capacidad productiva y de inversión se han visto limitada. El lento avance del desarrollo industrial se refleja en su participación en la generación del valor agregado total de la economía: entre 1980 y 2010 solo ha aportado el 31.6%.

La historia económica moderna muestra que naciones como Brasil, China, Corea del Sur, Indonesia, La India, Rusia, Singapur y Vietnam, por citar algunos ejemplos, han logrado avances sustanciales en su ritmo de crecimiento al integrarse a los mercados internacionales, tomando en consideración su realidad nacional. En otras palabras, han incrementado su productividad, inversión y nivel de empleo en función reconocer las fortalezas y debilidades de su aparato productivo. De manera particular, el desarrollo del sector industrial es prioritario en la agenda de su política económica, ya que en el mismo generan la mayor cantidad de bienes comerciables de alto valor agregado.

Lamentablemente en México el proceso de industrialización aún no ha sido completado.  Al considerar el periodo comprendido entre 1980 y 2010, el crecimiento promedio anual del valor agregado del sector industrial fue únicamente del 2.5%.

Para reactivar el crecimiento económico de México, resulta prioritario contar con una política económica que motive el mejor desempeño del sector industrial, por lo que es importante desarrollar una agenda en este sentido.

En México hay aproximadamente 60 centros de pensamiento o think tanks de los cuales prácticamente ninguno está enfocado al estudio y difusión de los temas de interés para la industria. En Estados Unidos, por ejemplo, hay más de 1,800 think tanks dedicados a diversos temas como medio ambiente, industria, comercio, fiscales, etc. Argentina tiene más de 130. Este tipo de instituciones son clave en los sistemas democráticos para influir en las decisiones de política pública, a partir de la aportación de ideas y argumentos.Las cámaras empresariales son representantes legítimas de los intereses de la iniciativa privada, pero su función debe ser complementada con una mayor generación de ideas y propuestas debidamente sustentada. Son actividades legítimas y complementarias en el objetivo de incidir en las decisiones públicas.

Por ello surge el IDIC como una iniciativa comprometida con alcanzar un desarrollo equilibrado, que fortalezca tanto al mercado interno como la capacidad exportadora de las empresas nacionales y extranjeras que operan en el país. Así como para atender la necesidad de complementariedad entre actores de la sociedad civil en los temas de política industrial.