¿La entrega de la industria mexicana?

Por: José Luis de la Cruz | Publicado en El Sol de México.

Cuando Robert Lansing, secretario de Estado norteamericano en 1915-1920, afirmó que “México es un país extraordinario, fácil de dominar” probablemente no imaginó la capacidad que sus palabras tendrían, particularmente al señalar que “debemos abrir a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades”.

“Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes (…), harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros”, dijo lapidariamente.

Un siglo después, su idea flota en el ambiente, pero con aspectos adicionales que son delicados.

México sigue enfrentando serios problemas para definir un proyecto de nación propio, capaz de reconocer la necesidad de generar desarrollo y bienestar interno, fundamentado en capacidades productivas nacionales al mismo tiempo que lo hace estableciendo una relación equitativa con el resto del mundo, sin subordinarse a las corrientes de la globalización.

Ello ocurre a pesar de contar en la función pública, con egresados de las mejores universidades del mundo. Como la ha señalado el premio Nobel Joseph Stiglitz, el drama de crisis recurrentes se presenta aún con funcionarios que han estudiado en las escuelas de élite global.

Parte del problema fue que se adoptaron paradigmas que no correspondían a la realidad nacional.

La apertura comercial desde 1986 tuvo implícita la renuncia a la industrialización basada en empresas nacionales, se abrió a la maquila bajo la lógica del libre comercio. Continuar leyendo […]

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