Poder adquisitivo mexicano enfrenta dura prueba por inflación e incertidumbre global

Xinhua | Por: Luis Rojas.

El poder adquisitivo de los mexicanos podría profundizar aún más el deterioro que ha registrado en los últimos años, golpeado por un rebote de la inflación y una elevada incertidumbre global, consideró el economista Mario Correa.

En opinión del economista en jefe para México del banco Scotiabank, el inesperado aumento del Indice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), cuya trayectoria se había orientado a la baja desde el final de 2017, representa una mala noticia para el consumidor mexicano.

La inflación en México experimenta desde mayo un sorpresivo repunte, sobre todo por los precios de los energéticos, lo que obligó al central Banco de México (Banxico) a demorar el cumplimiento de su objetivo hacia el 2020.

“En la medida en la que la inflación aumenta, pues el poder adquisitivo de las personas se reduce y, desde luego, eso no es una buena noticia”, explicó el experto a Xinhua.

“Lo que hemos notado en la historia es que cuando la gente empieza a percibir incrementos en precios más altos de lo que esperaba, pues ajusta los renglones que son los menos importantes, los menos básicos”, agregó Correa.

El efecto de una inflación acelerada se resentirá, por ejemplo, en las compras de productos electrodomésticos, así como en un listado interminable de bienes duraderos.

De hecho, la venta de vehículos nuevos ligeros en México acumuló en agosto pasado 15 meses consecutivos en zona de contracción, fenómeno que los empresarios han adjudicado en gran medida a una menor confianza consumidora por la inflación relativamente elevada.

Correa aseguró que la inflación juega un papel relevante, pero en el panorama general hay una mezcla de factores internos y externos también de gran peso para los bolsillos de la población.

Según el experto, entre estos factores está por ejemplo la eventual salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), proceso conocido como el “Brexit”, que “no está caminando bien” y que podría tener algún impacto en el desempeño de los mercados.

Podría escalar también la turbulencia comercial desatada por Estados Unidos, mientras se espera que continúe el proceso de normalización de la Reserva Federal (Fed) estadounidense y de otros grandes bancos centrales en el mundo.

“Así que es un entorno complejo y la economía no reacciona bien a un entorno tan complejo. Veo más factores de riesgo por el entorno externo”, indicó Correa.

“Estamos a la espera de ver cómo se va a definir la política económica del año que viene, especialmente el tema del presupuesto”, agregó, en referencia al plan presupuestal que el equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se estima presentará en las próximas semanas.

López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), reemplazará en el cargo a Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a partir del 1 de diciembre próximo.

De acuerdo con una investigación del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante el sexenio de Peña Nieto, el poder adquisitivo de los mexicanos se deterioró en un 13,42 por ciento, la tasa más alta de los últimos periodos de gobierno.

La Encuesta Nacional sobre Cohesión y Tejido Social, realizada por el Instituto de Mercadotecnia y Opinión (IMO), mostró que 70 de cada 100 mexicanos estima que la diferencia de ingresos en el país es demasiado grande.

Para el 41 por ciento de los mexicanos resulta “muy difícil y bastante difícil” llegar a fin de mes con los ingresos totales familiares, incluidos los de todos sus integrantes.

Sólo para el 17 por ciento les resulta fácil y al 37 por ciento apenas le alcanza los ingresos familiares para llegar al final del mes, de acuerdo con la consulta realizada a la población de 18 años y más, entre el 26 de julio y el 13 de agosto de 2018.

En tanto, el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz, expuso que durante el mandato de Peña Nieto se eliminaron 1,4 millones de empleos en el rango de dos y cinco salarios mínimos.

El salario mínimo general en el país latinoamericano es de 88,36 pesos al día (4,6 dólares) en 2018.

De acuerdo con De la Cruz, se perdieron en total más de 2,9 millones de fuentes de empleo bien pagadas y lo que se creó fueron 6,3 millones de plazas que pagan hasta dos salarios mínimos.

“Lo que realmente se observó fue la ‘democratización de la precarización salarial’, no el incremento de la productividad o del beneficio productivo esperado por las reformas económicas”, dijo el directivo del IDIC. Continuar leyendo […]

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