Dejar subir la inflación o sacrificar el crecimiento económico: la disyuntiva de Banxico

Alejandro Díaz de León, gobernador del Banco de México (Foto: Reuters)

EconomíaHoy.mx | Laura Quintero.

El Banco de México (Banxico) estableció que para 2019 la inflación alcanzaría su nivel objetivo de 3%, no obstante ha reconocido que el aumento de los precios de los energéticos y la depreciación del peso frente al dólar han incrementado el riesgo y su objetivo tendrá un ritmo más lento, por lo que frente a las presiones y para cumplir con su mandato constitucional de contener el aumento de precios, tendría que realizar un nuevo ajuste en la tasa de interés, que ya se encuentra en niveles similares a los de la crisis de 2009. Sin embargo, hacerlo podría provocar una caída del crecimiento del PIB.

¿Por qué Banxico sube o baja sus tasas de interés?

La herramienta que tiene Banxico para controlar la inflación es subir o bajar la tasa de interés de referencia, es decir, establece un precio para el dinero que presta el banco central y establece una referencia para el costo de los créditos por parte de la banca privada. Cuanto más bajas son las tasas, más baratos son los créditos y se incentiva el consumo, ya que la gente puede gastar más.

Por el contrario, cuando las tasas suben, el dinero es más caro y la gente consume menos, pero se fomenta el ahorro. Con tasas más altas, se limita el dinero que circula en el país, y por lo tanto, los precios se mantienen o bajan, y con ello, la inflación.

Este instrumento de política monetaria ha sido utilizado por el banco central en numerosas ocasiones en los últimos años, especialmente desde que los precios de los combustibles aumentaron súbitamente un 20% en enero de 2017 con la liberalización de las gasolinas. En junio de 2014 la tasa de interés era de 3% y desde entonces a la fecha Banxico la ha aumentado hasta 7.75%, el nivel más alto desde 2009, año de la crisis financiera internacional, por lo que seguir aumentando las tasas implicaría forzar aún más una reducción del consumo de los mexicanos, y como consecuencia, se pone en peligro el crecimiento económico que ya de por sí es bajo.

“El indicador de los precios productores, es decir la inflación que enfrentan las empresas, ya se puede ver una tendencia a la alza, si bien es una tendencia moderada ya es muy claro que las empresas están sufriendo una presión inflacionaria sobre todo por la parte de energéticos, combustibles y por las importaciones de insumos intermedios que se han encarecido por la depreciación del peso”, advirtió José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

Durante la primera quincena de junio la inflación aumentó 0.13% alcanzando un 4.54%, además las desaceleración en las últimas quincenas ha disminuido su velocidad, por lo que el especialista explicó que aumentar la tasa de interés implicaría un encarecimiento del crédito, es decir, si la tasa de interés sigue subiéndose encarecerán las tarjetas de crédito, los créditos hipotecarios y de autos, lo cual podría desacelerar la inversión en el consumo y mermar la tasa de crecimiento económico. Continuar leyendo […]

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