Crece empleo, pero precario

(ANSA) A man passes a so-called bonded factory of Delphi company with a job vacancy sign in Ciudad Juarez, Mexico, 17 January 2017. Factories in the Mexican-US border region are likely to be affected by the new US administration's protectionism approach. EPA/Alejandro Bringas

(ANSA) – CIUDAD DE MEXICO, 19 FEB – México cuenta por primera vez en varios lustros, con una tasa de desempleo baja pero el problema es que es de menor calidad,ante la falta de opciones de negocios, según reveló un estudio de una organización ligada al sector privado.
“El problema de México no es la falta de oportunidades laborales, en realidad es la precariedad de las existentes.
Durante las últimas cuatro décadas los mexicanos han visto mermar tanto la calidad de su empleo como de las oportunidades de negocio que existen en el país”, señala el informe. El Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) considera que los llamados “Mcjobs” o trabajos mal remunerados tienen su contraparte en la degradación del “entorno empresarial” pues son “dos caras de la misma moneda”.
El tercer trimestre de 2017 arrojó resultados que parecen equiparables a un país desarrollado: la tasa de desocupación se ubicó en 3,6%, una de las más bajas en los últimos 12 años para dicho periodo de tiempo, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el ministerio del Trabajo.
Pero lejos de ser “una buena noticia”, como hacen notar los autores del documento, en realidad la cifra debería ser analizada “con cuidado”.
De una fuerza laboral de 54,4 millones de personas, 1,9 millones se encuentran desocupadas, el 3,6% del total, una cifra que podría provocar la envidia de cualquier gobierno latinoamericano.
El problema es que el 47% de las personas desocupadas tenían algún grado de estudios a nivel medio superior o superior.
“Los mexicanos que tienen mayores cualificaciones escolares enfrentan fuertes dificultades para encontrar una ocupación.
Además, el desequilibrio va en aumento” pues si en 2000 la proporción era de 30%, en 2017 fue de casi la mitad, de acuerdo con el IDIC.
Sin embargo, si esto suena “inquietante” lo que sigue es aún peor, pues según las estadísticas más de la mitad de los desocupados tiene un grado de estudios de media superior o superior en 12 estados del país, (38% del total). Los primeros cinco en esta lista son Chiapas, Guerrero, la Ciudad de México, Campeche y Quintana Roo, es decir, todos menos la capital, ubicados en la empobrecida franja sureste del país.
La explicación es sencilla: se “requiere poco capital humano, es decir un nivel de estudios y de capitación laboral bajo” para satisfacer las necesidades de las empresas.
Una de las conclusiones del estudio es que se necesita “emplear a personas altamente instruidas y capacitadas” y para ello el sistema educativo debería volver a convertirse en “factor de movilidad e inclusión social”.
“Para qué educarse si ello no propicia encontrar un buen empleo u oportunidad de negocio en la economía”, expone el lapidario informe.
La situación imperante produce “incentivos perversos” por cuanto “puede ser más rentable incorporarse a la economía informal o ilegal y desertar del sistema educativo”, dicen los autores del texto. Además, el bajo desempleo provoca “desequilibrios significativos en términos de la mala calidad de los salarios” y hace que “la mayor parte de las oportunidades se genera en la informalidad”. Las cifras al respecto son bastante elocuentes: en 2017, el 57% de las personas ocupadas tenían un vínculo con la informalidad, lo que representa casi 30 millones, 10,5 millones más que todos los trabajadores registrados en el principal organismo de la seguridad social.
“La informalidad sintetiza el grado de precarización de la ocupación laboral en el país” por la falta de seguridad social, que enfrentan 32,6 millones de personas ocupadas, ausencia de un contrato por escrito (15,9 millones) y de prestaciones sociales (13,5 millones).
Está de más decir que este universo tampoco cuenta con un sistema de pensiones y no tributa fiscalmente.
“La informalidad agrupa a ese México que vive en las sombras, que no espera mucho de las instituciones porque en el extremo le estorban en su actividad diaria”, dice el relevamiento.(ANSA).

Se permite el uso, distribución y difusión del contenido publicado en IDIC.mx toda vez que se cite la fuente, se vincule al artículo en nuestro sitio web y se mantenga la intención del contenido. En caso de que no sea de autoría del IDIC A.C. se deberá consultar con el autor original.