Expertos abogan por impulsar la industria mexicana ante el proteccionismo de Trump

Foto: Twitter Mauricio Millán

(Xinhua).- México tiene que tomar la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Estados Unidos como una oportunidad para reavivar su industria y su mercado internos, desplazados en las últimas tres décadas por la manufactura de exportación, coincidieron este martes especialistas.

“Si no tenemos una nueva base productiva en donde lo que se comercia son manufacturas, por lo tanto política industrial, no veo cómo vamos a poder enfrentar esta nueva agenda que nos están presentando desde EEUU”, dijo el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz, durante el foro “TLCAN y Desarrollo”, organizado por el Colegio de México (Colmex).

De la Cruz apuntó que la estructura productiva de México está concentrada en menos del 1 por ciento de las grandes empresas, que son responsables del 45 por ciento del valor agregado, y el 75 por ciento de los insumos intermedios usados en la manufactura son importados, lo que significa que solo uno de cada cuatro dólares de productos comercializados son hechos en el país.

El pacto comercial vigente desde 1994 entre Canadá, Estados Unidos y México entrará a revisión en las próximas semanas a exigencia del republicano Donald Trump, quien desde su campaña electoral a la Casa Blanca sostiene que ha dañado la manufactura y los empleos de su país.

Trump alega que el acuerdo facilita a las empresas trasladar sus fábricas a México, que al enviar el 80 por ciento de sus exportaciones totales hacia Estados Unidos se vería afectado por un endurecimiento de las condiciones o la eventual cancelación del pacto.

La profesora investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Alicia Puyana aseguró que el nuevo presidente estadounidense desacredita el TLCAN con argumentos falsos dirigidos a una población molesta por la baja calidad del empleo, producto del modelo económico.

Sin embargo, la economista comentó que la revisión del pacto abre a México la oportunidad de resolver errores cometidos durante la negociación original y emprender un crecimiento económico con desarrollo. Las remuneraciones de los trabajadores mexicanos, indicó, no se expandieron a la par del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos 23 años.

El tratado detonó las inversiones y el comercio de México pero los ingresos se trasladaron hacia el capital extranjero que llegó, entre el que predomina el de origen estadounidense, explicó.

Puyana defendió que ahora el Gobierno mexicano tendría que poner énfasis en un crecimiento vinculado al empleo, impulsar una política industrial activa que incorpore valor agregado y retomar el petróleo como eje de desarrollo, no solo como una mercancía.

Por su parte, el profesor del Centro de Estudios Internacionales del Colmex Gustavo Vega consideró que el TLCAN ha sido exitoso porque permitió la creación de cadenas de valor a nivel regional en manufacturas como la automotriz y aeroespacial, permitiendo a México evolucionar desde una economía de materias primas.

No obstante, Vega remarcó que el país no impulsó a la par mecanismos financieros para apoyar a las pequeñas y medianas empresas nacionales ni creó las condiciones necesarias para impulsar la infraestructura suficiente en estados no industrializados y pobres, como los del sureste.

“Tampoco se le puede pedir todo a un acuerdo comercial. Había que haber adoptado políticas regionales claras para fortalecer la infraestructura de regiones rezagadas del TLCAN. Lo sabemos desde hace 30 años y nunca se ha establecido”, opinó el internacionalista.

El diplomático e investigador asociado del Centro de Estudios Económicos del Colmex Mauricio de María y Campos juzgó primordial que el Gobierno mexicano establezca una nueva visión de desarrollo para el futuro.

Así, enfatizó la necesidad de fortalecer el mercado interno a través de mejores salarios y recuperar el dinamismo de la industria ligera como la del vestido, juguetes o muebles, cuyas fábricas, dijo, se convirtieron en meras bodegas de productos importados.

El exembajador de México en Sudáfrica y ex director general de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) recordó que el país creció a tasas anuales del 6 por ciento a mediados del siglo pasado, lo que permitió un desarrollo social, industrial y agropecuario que lo introdujo en la modernidad.

Ahora la economía del país es dependiente del mercado estadounidense, apuntó el diplomático, por lo que es momento de que se tomen medidas que hagan nuevamente grande a México, parafraseando en broma el lema de campaña de Trump, “Hagamos Estados Unidos grande de nuevo”.

“Queda claro que el destino ya nos alcanzó y nos está cobrando caro los errores acumulados del pasado. No podemos seguir en el mismo camino”, advirtió De María y Campos. Fuente […]

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